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infeliz en el trabajo

Si eres infeliz en el trabajo ¡Ponle solución!

¿Infeliz en el trabajo? Si eres de los que han escogido su profesión por dinero o comodidad y ahora te sientes frustrado, quizás te interese el siguiente artículo.

Muchas personas vivieron desde su infancia en un ambiente con pocos recursos económicos, otras han pasado largos períodos de carencias, y otras, simplemente han continuado haciendo aquello en lo que se sentían más cómodas y no requería asumir riesgos. El problema viene cuando pasa cierto tiempo y la rutina se convierte en algo tedioso, llegando el fatídico día en el que se preguntan si así quieren que transcurran el resto de sus días.

Estas personas ahora no se sienten satisfechas con su trabajo, no disfrutan haciendo aquello a lo que se dedican y por ende acaban convirtiéndose en un empleado infeliz, con baja productividad y nada de motivación.

Si te encuentras en esta situación, pero muy a pesar tuyo no ves factible a corto plazo un cambio radical en tu rumbo profesional, te ofrezco una serie de consejos:

1.Cambia la percepción que tienes de tu trabajo.

Aunque suene difícil, céntrate en lo positivo: que te garantiza estabilidad económica, que te permite ahorrar dinero, que en él desarrollas tu perfil profesional, que adquieres habilidades que pueden transferirse a cualquier otro ámbito, e incluso que gracias a él has conocido a profesionales excelentes de los cuales has podido aprender.

2. Adopta siempre una actitud correcta.

Tu forma de trabajar influye en aquellos que te rodean y sobre todo a ti mismo. La actitud que adoptes frente a las tareas, la manera de afrontar los problemas que puedan surgir o tu forma de cooperar con tus compañeros, serán claves para un factor muy importante: sentirte a gusto en tu trabajo.
Es fácil revisar si tu actitud es o no correcta, y también actuar para conseguirlo: Sonríe (si, parecerá una tontería, pero reduce increíblemente el estrés ambiental), interésate por las circunstancias de tus compañeros y no solo por el trabajo, respeta a los demás o hazles sentir a gusto cuando estén hablando contigo. Éstos son solo algunas de las actitudes que marcarán la diferencia, créeme.

3. Da un sentido a la labor que realizas en tu trabajo actual.

Define unas metas dentro de esa labor, y así, cuanto más trabajes para alcanzarlas, mejor te sentirás. Piensa además que tu trabajo tiene impacto en muchas personas, sea el que sea. Quizás esto último sea la clave que te ayude a encontrar el sentido que mencionábamos al principio.

4. Busca otras oportunidades mientras continúas en tu trabajo actual.

Gracias a tu conocimiento y experiencia puedes replantearte desde abrir tu propia empresa, a seguir formándote o cambiar de trabajo. Ojo, no quiere decir que eso suceda de la noche a la mañana, pero puedes ir desarrollándolo paralelamente hasta que estés de verdad listo.

5. Establece prioridades.

Sobre todo si eres de los que no saben lo que están buscando pero si sabes que eres infeliz en tu trabajo actual. Es tan sencillo como preguntarte a ti mismo: ¿Qué es lo más importante para mi: mi felicidad (dejando el trabajo en una esfera aparte) o un trabajo que me haga feliz?  ¿Vale la pena encontrar algo cómodo (aunque pueda ser frustrante) o prefiero asumir riesgos en aquello que realmente me apasiona? Un refrán que se aplica a la perfección podría ser el “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. En definitiva, te aconsejo que, bajo el contexto que te rodea, visualices en una balanza tus miedos y en otra tus aspiraciones, determina cual pesa más.

Generalizar diciendo que todo mejorará puede sonar muy vacío, pero el tiempo me ha permitido comprobar que nuestra actitud será clave para que realmente suceda. Por último me despido con una frase que me acompaña en mis decisiones día a día: “más vale arrepentirte de aquello que hiciste, que lamentarte toda la vida de porque no lo intentaste”.

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