top

buen currículum

12 reglas para un buen currículum ¡Aprovecha tus 15 segundos!

Seguro que la generación Y, los más jóvenes de la casa, que creen que la era analógica es contemporánea de Cristóbal Colón, aseguran que ha llegado el fin del soporte papel, y con él, del currículum tradicional. Y probablemente sea así para ellos, pero ¿lo es para todos?

Sin duda, estamos en plena era de la comunicación virtual, de la migración de la interactiva web 2.0 a la personalizable 3.0, y en ella el mercado laboral actual evoluciona muy rápidamente hacia el reclutamiento 2.0, que hunde sus raíces en el tejido de las redes sociales. Pero eso no significa que ya no haya espacio para el viejo cv, sino que debe adaptarse a los nuevos tiempos, dar el paso a su versión 2.0.

En cualquier caso, para tener éxito en el proceso de búsqueda activa de empleo sigue siendo fundamental saber confeccionar un buen cv, ¿y qué puedo hacer con mi viejo cv? Pues sacarlo a pasear por el Mundo. Cultiva tu Marca Personal.

Las reglas para un buen currículum:

1.- Imprimirlo en soporte papel y entregarlo en mano en las ya escasas empresas que no te remiten a su web corporativa, a poder ser, acompañado de una carta de presentación personalizada a la oferta o a la empresa.

2.- Guardarlo en formato .pdf (más profesional que .doc) y enviarlo vía e-mail a nuestros contactos profesionales, eso sí, siempre que hayamos interactuado previamente con ellos, para que nos conozcan, y preguntando primero.

3.- Colgarlo y compartirlo en el sinfin de redes sociales y canales de difusión laborales existentes, configurando nuestro perfil profesional.

4.- Adjuntarlo durante el proceso de inscripción de las webs de búsqueda de empleo (Y mantenerlo siempre actualizado)
Además, nos servirá de base para el desarrollo de presentaciones, video currículums, o dar el salto a los grafismos e infografías utilizando páginas como Re.vu o Visualize.me.

Como veis, es el primer paso que daremos, y sobre el que se asienta el resto, por lo que resulta imprescindible que no contenga errores. Vamos a ver, a la vez que repasamos la estructura del cv, los fallos más persistentes, aquellos que nos cuesta eliminar, y que nos pueden costar ser descartados rápidamente en un proceso de selección de personal:

1. Una presentación impecable es la llave.

Como el responsable de RRHH va a tener en su mano un cv a penas 15 segundos, el primer principio que debe cumplir el nuestro es resultar atractivo a la vista, ser de fácil lectura, y eso implica que se presente muy limpio (nada de hojas dobladas, faltas de ortografía, tachones ni actualizaciones en boli), ordenado, breve (dos folios por una cara máximo) y bien esquematizado.

Un consejo: Ayuda mucho escoger un formato original, de entre los cientos de modelos auto-completables que se pueden encontrar en internet. Además, conseguiremos diferenciarnos del resto, lo que nos dará más oportunidades de llamar la atención del reclutador, y conseguir así llegar a la entrevista de trabajo.

2. Se honesto ¡No mientas en ningún dato!

No deben aparecer habilidades,  o niveles de cualificación que no posees. Puede que te abran las puertas a una entrevista de trabajo, pero con mentiras no conseguirás nunca un puesto de trabajo.

En el apartado de Datos Personales, debe aparecer la edad que tenemos, actualizada. DNI y dirección completa, no son necesarios.
Un consejo: Si somos más veteranos del perfil que solicitan en la oferta, pongamos la fecha de nacimiento, no la edad.

3. Mantente siempre activo y alerta.

Es imprescindible que aparezca un número de teléfono, a poder ser de un móvil, y siempre propio (no el de un familiar, por muy cercano que éste sea)
Un consejo: No da una imagen profesional instalarse tonos de espera en el móvil, o no tenerlo encendido a primera hora de la mañana o de la tarde. Si buscas trabajo activamente, tu móvil es una herramienta fundamental.

Cuando recibas la llamada citándote para la entrevista, muestra interés, nunca des a entender que no recuerdas de qué empresa se trata, no modifiques la cita propuesta y muestra gratitud. Cuidado con estos detalles.

4. Haz un cv 2.0 ¡Aprovecha todos los canales de difusión!

En el siglo XXI, hay que tener un correo electrónico como cauce de comunicación y lugar donde recibir notificaciones. Si no aparece en nuestro cv, estaremos dando a entender que no tenemos el mínimo de conocimientos informáticos requerido.

Unos consejos: Nuestra dirección de correo debe ser profesional. Por favor, nada de diminutivos, pseudónimos, personajes, adjetivos o marcas famosas. Unos malos ejemplos basados en hechos reales: soyelquemasmola@hotmail.com, chupipandi@gmail.com, o drrapando@gmail.com.

Además, el correo, debe resultar fácil de escribir, para evitar errores. Algunas direcciones parecen auténticas contraseñas bancarias: luis_78-lp.9y6@yahoo.com. Pensar que un sólo dígito o letra cambiados y no recibiríamos el aviso; jugar con vuestro nombre y fecha de nacimiento, poco más.

Tu cv puede difundir tu marca personal: Aprovecha este espacio para colocar un link a tu página personal, a tu perfil profesional de Linkedin, o About.me. Si utilizas Twitter para buscar trabajo, también puedes poner la dirección, e interconectarla con los anteriores; de esta forma diriges la curiosidad del reclutador hacia las páginas que te interesan, y por el camino que tú deseas (aléjalo del informal Facebook).

¿Te atreves a adjuntar una presentación de tu cv en PowerPoint o un video-currículum?

5. Muestra primero las exigencias de la oferta de trabajo.

Resulta frecuente no encontrar en el apartado de datos personales los datos de minusvalía, carnets, habilitaciones o certificaciones profesionales.

Un consejo: Conviene mostrar de forma clara y en primer término aquellos requisitos que va a buscar el reclutador porque así lo exige la oferta de trabajo publicada. Si los tienes, preséntalos en este apartado.

6. No cuentes tu vida.

Y tan perjudicial resulta esconder aspectos beneficiosos como dar más datos de los imprescindibles, o no relacionados con el puesto de trabajo ni con un perfil profesional. Pensar que el responsable de RRHH seguramente utilizará esa información en vuestra contra, por mucho que creamos que nos completan como trabajador.

Por eso, el cv sólo debe recoger nuestro perfil profesional: seguir esa máxima y os irá bien.

Van unos malos ejemplos (cuidado);

– Que aparezcan sueldos percibidos: Nos cerramos la puerta de ofertas con una retribución más baja.

– Detallar las causas de extinción de las relaciones laborales: Damos la impresión de que fuimos culpables de nuestro despido o negligentes en el desempeño de nuestras funciones.

– Reflejar afiliaciones a partidos políticos o sindicatos: Nada de política o creencias religiosas en el cv; bastante difícil es responder con acierto sobre esas cuestiones en la entrevista de trabajo como para adelantarlas.

Aficiones que nada aportan al puesto de trabajo que pretendemos conseguir: En el apartado Otros Datos de Interés, si optamos a un puesto de dependiente de una tienda de deportes, conviene reflejar que nos gusta el senderismo, o la escalada, pero no para el resto de ofertas; damos a entender que no querremos hacer horas extra los fines de semana.

Estado civil: No aporta nada a la relación laboral, y sí conlleva mostrar aspectos de nuestra vida privada. Es un tema, junto con el del sueldo, que debemos llevar preparado a la entrevista de trabajo.

Hijos o familiares a cargo: Tal vez creamos que indicar que tenemos hijos nos muestra como personas que saben conciliar la vida familiar con la laboral, pero seguramente lo que deducirá el seleccionador es que llegaremos “unos minutos” tarde cada mañana. Los temas espinosos, mejor reservarlos para la entrevista de trabajo, donde deberemos reformular positivamente los mismos.

7. Da la cara, pon tu fotografía.

Y llegamos al tema estrella; La Fotografía. ¿Debo poner foto? Pues aquí podemos encontrar defensores y detractores de adjuntar foto en el cv, ya que si bien es cierto que muchos reclutadores apartan a un lado los currículums que no tienen foto, también lo es que otros muchos seleccionan según la misma. En mi opinión, toda búsqueda de trabajo supone una venta de nuestras habilidades, que conlleva riesgos, y tu fotografía juega un papel fundamental en ese proceso: hay que ponerla.

Un consejo: La fotografía debe presentarse digitalizada, adjuntada al documento, y nunca pegada o grapada al papel. En ella debemos mostrar confianza, positividad, dinamismo y, ante todo, profesionalidad. Nada de caras recortadas de otras instantáneas de nuestra vida, por muy atractivos que nos veamos en ellas.

8. Expón tus competencias profesionales.

Un cv actual, debe incluir el apartado de habilidades y logros profesionales. Aquí nos definiremos como trabajadores y expondremos, en dos o tres líneas, de lo que somos capaces laboralmente, nuestras expectativas y metas, así como los logros y éxitos profesionales. Es un espacio de redacción donde podemos ganar muchos puntos, no lo pases por alto; utiliza las palabras clave (Keywords), tecnicismos y argot de tu sector laboral.

9. Resalta y ordena tu formación.

Mezclar formación reglada con formación complementaria es un error muy común. Si sólo ponemos un apartado de formación y allí dejamos caer desde el título de bachiller al del curso de prevención de riesgos, pasando por el carnet de manipulador de alimentos… ¿qué reclutador va a realizar la tarea de buscar, en ese maremágnum, el título que necesita su candidato a ese puesto de trabajo? Pues seguramente que ninguno.

Un consejo: Si empleaste más tiempo del necesario para obtener un determinado título, refleja sólo la fecha de finalización, y obvia la de inicio. Además, Si el curso es de muchas horas, déjalo bien visible, y lo mismo si el centro es de renombre.

10. Cuida mucho tu Experiencia Profesional.

El apartado de Experiencia debe contener una descripción de funciones y tareas realizadas. El 70% de los que vemos en los servicios públicos de empleo cometen este error. Resulta fundamental detallar cuáles fueron nuestras competencias en cada puesto de trabajo, así como el nivel de responsabilidad que teníamos.

Un consejo: Muestra las fechas exactas de inicio y fin (en orden cronológico directo o inverso) de cada relación laboral. Si no has tenido la posibilidad de trabajar en un período determinado, refleja en el apartado de formación los cursos que realizaste esos meses, o en el de otros datos de interés, qué hacías en tu vida profesionalmente durante ese tiempo. No dejes vacíos, ni lagunas en tu cv. Además, será una pregunta segura en la entrevista de trabajo; llévala preparada.

11. Demuestra lo que sabes.

También es común ver currículums sin el apartado de Idiomas, o sin conocimientos en informática. No demos por supuesto que “todo el mundo” maneja Windows, Word, o las redes sociales. Por otra parte, conocer la lengua de tu autonomía también se valora positivamente en los procesos de selección de personal. Si tenemos esas competencias hemos de reflejarlas, y también nuestro nivel de dominio (mejor ser sinceros).

Un consejo: Si no poseemos un título que respalde nuestro nivel de conocimiento de un determinado programa, porque hemos sido autodidactas en esa materia (no es algo negativo), lo hemos de señalar a través del término “usuario”. Así, usuario avanzado, o medio.

12. Adapta tu currículum.

No entregues un mismo cv para todo tipo de ofertas de trabajo. No se trata de eliminar datos, ni de mentir, sino de modelar tu cv al tipo de perfil profesional que exige la oferta a la que optas, enfatizando y resaltando las competencias que se solicitan.

Redactar un buen cv lleva horas y dedicación, porque no es fácil comprimir tanta información en una o dos hojas máximo, y además que resulte atractivo y sencillo de leer. Revisar una y otra vez vuestro cv en busca de errores, en un continuo proceso de mejora a lo largo de vuestra búsqueda activa de empleo.

, , ,

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario